El código es tu enemigo

Hace unos días apareció una pequeño listado de consejos para escribir código más comprensible que me pareció bastante interesante. Los puntos descritos son los siguientes, y en realidad no hacen más que afirmar lo que cualquier programador con experiencia hace en su día a día (y si no, es que la experiencia no le ha servido de mucho):

  • Comenta como una persona inteligente
  • Usa #define mucho (o lo que equivalga en tu lenguaje favorito)
  • No uses nombres de variables ridículos
  • Haz comprobación de errores.
  • “La optimización prematura es la raíz de todos los males” – Donald Knuth
  • No te pases de listo

En fin, que es una lectura bastante recomendable pero lo que realmente me ha llegado ha sido lo que he leido en uno de mis blogs favoritos, “The best code is no code at all“.

El objetivo del artículo es hacer comprender que el problema del código es que hay demasiado código, y eso solo trae desventajas. Por supuesto que uno programa con las mejores intenciones pero a veces para solucionar un problema el camino es tan largo y tedioso que es un problema en sí mismo.

Todo se resume a seis parámetros básicos que conforman un hexágono:

  • Brevedad
  • Cantidad de funcionalidad
  • Velocidad de ejecución
  • Tiempo de desarrollo
  • Robustez
  • Flexibilidad

Lo que ocurre es, como tantas otras veces en la ingeniería que aumentar cualquiera de estos parámetros va en detrimento de los otros, así que nada es perfecto a no ser que no sea.

Y no podría estar más de acuerdo con la conclusión y es que la principal dimensión que hay que optimizar es la brevedad. Y tenerla siempre en mente.

Un código breve en general es sencillo de mantener, es comprensible y fácilmente ampliable y corregible por lo que los otros aspectos como la flexibilidad o la robustez pueden ser dejados para más adelante, sin perder de vista la simplicidad y la brevedad.

He visto ya en demasiadas ocasiones que el código crece y crece sin que nadie pare a observarlo y darse cuenta que cada vez se está más lejos de la solución yendo por caminos secundarios y perdiendo de vista el objetivo en una especie de orgía teclística que no va a ningún lugar. A veces hay que parar, leer lo que se está haciendo y pensar si no habrá una forma más simple de llegar a buen fin. Si es demasiado complicado, probablemente esté mal.

Ademas, Jeff hace una referencia a otro atrículo llamado “Code is our enemy“, dónde se centran básicamente en lo mismo: se escribe demasiado código y ese es el problema de los programadores, no tenemos medida.

Así que, la próxima vez que os pongáis delante de un editor a programar, pensad en que vuestro código ha de ser breve y sencillo y veréis como a la larga se agradece.

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